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Gigantescos elefantes dormidos
Máximo Ortega Vintimilla

Novela
Primera Edición, 2007
224 págs.

Rodolfo Solano, aficionado a la teología de la liberación, es condenado, en plena dictadura, por la muerte de un usurero.

Una vez cumplida su pena decide ir al campo, al pueblo de Santaida, en busca de Pedro Ríos, amigo y cliente de su desaparecido negocio de insumos agropecuarios que lo tenía en la ciudad, para que lo ayudara a rehacer su vida. Pero, al llegar, se entera que había fallecido años atrás. Sin embargo, se queda a vivir en el pueblo, gracias a la hospitalidad de Israel Figueroa, un lugareño contrabandista de aguardiente, quien, aprovechando que por esos días se organizaba un paro a favor de la reconstrucción de la carretera de acceso a Santaida, lo convence para que lidere la medida de hecho. Poco a poco Rodolfo va ganando el apoyo de sus amigos Y de la gente del pueblo, que no saben de su pasado. Todo esto le causará el odio del teniente político y del cura, quien, celoso de su popularidad, trata de desprestigiarlo, al tiempo que comienza a organizar a la feligresía en torno a las necesidades de la iglesia también lo pondrá en peligro frente a los hacendados que se dedican al tráfico de marihuana... hasta que al final llega lo inevitable.

 

El hombre que pintaba mariposas muertas
Máximo Ortega Vintimilla

Cuento
Primera Edición, 2004
126 págs.

Cuentos recuperados de la realidad, una realidad que a veces es cruel o en otras festiva, donde el lenguaje impone sus rigores: se dramatiza o dibuja escenas libres, es coloquial o busca el vértigo de la fijeza. Máximo Ortega Vintimilla, sabe manejar situaciones, sus historias sobrecogen (nunca entretienen), nos dejan en la memoria el recuerdo de personajes que se enfrentaron a situaciones límite, donde un simple fisgonear puede enfrentarnos con la muerte, o un triángulo amatorio se destruye entre delirios y culpas.

El hombre que pintaba mariposas muertas es un libro de cuentos que se inscribe desde ya dentro de lo mejor que el nuevo relato ecuatoriano viene produciendo.


Máximo Ortega
nació en Azogues, Ecuador hace 40 años. Es licenciado en Ciencias Jurídicas y Sociales, Abogado y Doctor en Leyes por la Universidad Católica de Cuenca (Ecuador); Especializado en Criminología por la Universidad Complutense de Madrid (España), Diplomado en Estudios Internacionales por la Escuela Diplomática de Madrid (España). Ha sido catedrático de la Universidad Católica de Cuenca y Universidad Regional Autónoma de Los Andes de Babahoyo. En la provincia de Los Ríos se ha desempeñado como Fiscal Procurador de Adolescentes Infractores. Actualmente es Director Nacional de Rehabilitación Social del Ecuador. También es Miembro de la Academia Iberoamericana de Poesía, Capítulo Cuenca, y de la Academia de Escritores del Ecuador.

Ha publicado las siguientes obras:

"La poesía es algo más que un sueño" (Poemas, Imp. América, Azogues, 1990); "El arco iris del tiempo" (Novela, Edit. Huerga y Fierro, Madrid, 1996, reimpresa en la Casa de la Cultura Ecuatoriana, 1996); "Vibraciones en verde" (Poemas, Imp. Gráficas Hernández, Cuenca, 1998, con el auspicio de l. Municipalidad de Azogues, 1998); "La criminalidad Económica" (Coautor) (Ensayo Jurídico, en coautoría con la Dra. Aída Palacios, Edit. Fondo de Cultura Ecuatoriana, Cuenca, 2000); "El hombre que pintaba mariposas muertas" (Cuentos, Edit. El Conejo, Quito, 2004).